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Pereña
De Villarino
de los Aires llagamos a la más típica población arribereña,
Pereña de la Ribera. Su Plaza Mayor aún conserva un arco de
piedra de las antiguas defensas y en el centro la iglesia
parroquial de Santa María,
del S.XVI. En su proximidad parte un camino
asfaltado que nos conducirá a la
ermita de Ntra. Sra del Castillo
(S.VIII), que está emplazada sobre el collado de un milenario castro
ibérico, conocido como El
Teso de Berrocal o
Castillo de Pereña.
En los aledaños se encuentra la legendaria
Casa del Moro y
la Casa de Santa Ana.
Ya en el altozano, la ermita parece descolgarse
sobre el profundo abismo del cañón hendido por las aguas del
Duero, presentando el lugar uno de los panoramas más
impresionantes de las Arribes. El teso ofrece otras
curiosidades, como una antiquísima estela romana del S.II que puede apreciarse en la
pared exterior de la antigua casa del ermitaño y que recuerda
la tumba de dos mujeres, Placidina y Fausta, que fallecieron a
la edad de 60 años. Pero, el termino de Pereña ofrece otros
lugares de gran interés paisajístico como la cascada del
Pozo Airón y e pozol de
la Botarata a
los que se llega tomando un sendero de tierra que parte de la
Plaza Mayor. Igualmente, por un camino colindante al frontón
municipal, se accede a uno de los parajes más indómitos de
las Arribes, El Pozo de los Humos.
Es una pequeña catarata de más
de 50 m. de altura, por la que se despeña violentamente El Uces
sobre una insondable poza, convirtiendo sus aguas en una nívea
brisa que envuelve la hondonada entera; de ahí el sobrenombre de
los humos. En este mismo paraje y sobre un abrigo rocoso
conocido como la Palla
Rubia se pueden reconocer con cierta dificultad
enigmáticas pinturas rupestres.
:: Álbum.
   
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