Dejando la
Zarza de Pumareda dirección
Cerezal de Peñahorcada, parte de esta localidad una
carretera que nos acercará a Mieza,
el balcón de las Arribes.
Su término municipal ofrece conmovedoras vistas del Duero, en
particular desde el Mirador de la Code; "el más imponente mirador de
la Ribera", en palabras de Unamuno. Este lugar acoge en el interior de una
gruta la imagen de la Virgen de la Code y un balcón natural que
ofrece una fastuosa panorámica del Duero, que abarca
desde la presa de Aldeadávila hasta Vilvestre. Más
abajo de la Code, a unos 500 metros, se encuentra el
Llanito de la Pulida
y los Esquinos, desde donde siguiendo un pronunciado sendero
se llega hasta la orilla del mismo Duero. Para acceder hasta la
Code hay que tomar un camino que parte de la plaza, junto a la
iglesia parroquial. Otros lugares de interés paisajístico que
reúne el término de Mieza son la
Peña la Salve, la
Peña del Águila
y el Carrascal.
Por último, de esta apacible localidad destacamos la iglesia de
San Sebastián del S.XVI, y dos ermitas dedicadas al
Santo Cristo y a
la Virgen del Árbol,
patrona del municipio.

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"Emprendimos la subida a
Mieza desde Laverde por un angosto sendero en resayos, entre peñascales. A
trechos iban las mulas invertidas alternativamente, mirando cada una en
sentido opuesto al de la de abajo y al de la de encima; tan pequeño era cada
trozo recto del zigzagueo. Y una vez arriba, de nuevo la meseta. Al volver
la vista, camino de Mieza, vimos a lo lejos la hoz del Duero como un hondo
surco abierto en la meseta, como una gran hendidura de sombra. En aquella
sombra quedaba Laverde. Y antes de entrar en Mieza nos asomamos a la Code ,
que presenta el más imponente mirador de la Ribera. Es un saliente sobre el
río, cortado no ya verticalmente, sino casi en línea entrante, un gran
promontorio en que se hacinan los berruecos. Se ve a un lado y a otro el
Duero como larga anguila que se acurruca entre peñas moteadas de verde y
parece un río humilde y manso".
Miguel de Unamuno
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