:: Situación (Mapa)
Es el municipio más habitado de las arribes salmantinas, "la corte de esta región", en palabras de Unamuno; y el auténtico corazón de las Arribes, ya que geográfica y económicamente es el eje de está comarca. Su orografía armoniza la penillanura del interior con los quebrados desfayaderos que la indómita naturaleza ha moldeado a lo largo de los tiempos, y que el esfuerzo del hombre ha conseguido domeñar por medio de terrazas y bancales, para su aprovechamiento agrícola, cultivando en ellos olivos, vid, almendros..., y cuando lo ha necesitado ha inmovilizado las aguas del Duero para su aprovechamiento energético, en el espectacular embalse de Aldeadávila, de 140 m. de altura y con capacidad de 1.300 MGW, que la convierte en la primera de España y la segunda de Europa en producción energética. En su cuidado y apacible poblado, Iberdrola ha rehabilitado el antiguo cenobio franciscano de Sta. Marina "la Verde", del S. XV, al que llegó en mismo Francisco de Asís cuando anduvo por tierras castellanas. Tanto la presa como su poblado y los alrededores naturales en los que están situados, presentan un gran atractivo turístico, por ello recomendamos su visita. Para llegar hasta al embalse hay que coger la carretera que parte del municipio dirección la Zarza de Pumareda y tomar el desvío que conduce al Teso de la Bodega (está correctamente señalizado, por lo que no hay perdida). Desde el Teso de la Bodega también se accede al Mirador del Fraile y al Picón de Felipe, donde Felipe, vecino de Aldeadávila, enamorado de una portuguesa, acudía todos los días al lugar donde se empeñó en derribar la enorme piedra de granito y de esta manera salvar el abismo del Duero en el encuentro con su amada. Tanto el mirador del Fraile como el de Felipe ofrecen una vista magnífica del Duero retenido por la curvada presa hidroeléctrica. Pero, el término de Aldeadávila esconde otros tantos lugares naturales de igual interés y belleza, desde donde contemplar el pausado discurrir del Duero, como la Puerta de Rupurupay, Rupitin y Lastrón y ya en el interior del escarpado y serpenteante cauce del río, el paraje conocido como El Rostro, al que se llega por el municipio vecino de Corporario. En este lugar recientemente se ha construido una playa artificial adecuada para el baño y un embarcadero en el que se pueden alquilar piraguas y realizar excursiones fluviales guiadas y con suerte avistar en su silencioso planear algún buitre y cigüeña negra.

Por último, los atractivos turísticos que presenta la población de Aldeadávila, de profusa historia, cultura y tradiciones, son numerosos, destacando su peculiar iglesia parroquial de San Salvador (S.XVI) sobre la que se alza una espigada torre de más de 40 m. de altura, obra de Pedro de Lanestosa. En su interior cuelgan 12 valiosos lienzos de temática religiosa. El municipio cuenta también con dos ermitas, la de la Santa (S. XVIII) y la del Santo Cristo del Humilladero (S. XVIII) y con palacio neoclásico construido en el S. XVIII por el Marqués Jerónimo Manuel Caballero, ministro de la guerra en 1790. En su fachada principal aún se aprecia su escudo de armas.